domingo, 18 de noviembre de 2012

LLAMARSE TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE


...LLAMARSE TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE
 
En 1929 Edwin Hubble publicó un artículo histórico en el cual determinaba la tasa de de expansión del universo, basado en la  velocidad aparente  de recesión de las galaxias (corrimiento hacia el rojo), gracias a los trabajos previos de Vesto Slipher. El corrimiento hacia el rojo es una especie de efecto Doppler del sonido y se aplica a la luz  por igual, cuando se acerca tiende a desplazarse hacia el azul ya que se estira y cuando  se aleja lo hace hacia la banda roja del espectro. Esta expansión uniforme de las galaxias (excepto el llamado Grupo Local, en el cual está la Vía Láctea) en todas direcciones explicaba el dilema de Einstein, de porqué el universo no había colapsado bajo su propia gravedad y para lo cual tuvo que inventar su famosa constante cosmológica, a la que consideró su mayor metedura de pata tiempo después, aunque algunos cosmólogos consideran ahora que es posible tenga algo que ver con la materia oscura y Einstein no estuviera tan equivocado.
 

 Hubble tuvo la fortuna de que a Vesto Slipher (Vesto! Qué nombre más apropiado para ser astrónomo: Vesta es el segundo objeto con más masa del cinturón de asteroides) muy pocos lo tomaran en cuenta dado que trabajaba en el Laboratorio Lowell, fundado por Percival Lowell, a quien los canales marcianos le tenían obsesionado. Sin embargo Lowell predijo la existencia y posición de un noveno planeta más allá de Neptuno y Slipher, a pesar de su ahínco, no lo encontró; pero sus hallazgos dieron pie para que otro astrónomo relevante del mismo laboratorio Lowell, Clayde Tombaugh anunciara su descubrimiento en 1930, al cual llamaron Plutón, ahora planeta enano desde 2006.

El otro acontecimiento afortunado de Hubble fue gracias al aporte de una “calculadora”: así se llamaba a las mujeres que hacían trabajos tediosos, repetitivos  y poco valorados por la comunidad científica, comparando placas fotográficas o haciendo cálculos tediosos (de ahí el nombre) y su labor quedaba eclipsada por sus su superiores, masculinos, por supuesto. Pues bien, Henrietta Swan Leavitt estudió las estrellas variables cefeidas, cuyo brillo varía en intervalos regulares, pues ya han agotado casi todo su combustible y han salido de la secuencia principal. Catalogó estrellas variables en las Nubes de Magallanes, lo que le permitió calibrar la relación periodo-luminosidad,    Observando el periodo de una cefeida variable (por la constelación de Cefeo, donde se localizó la primera), se podría conocer su luminosidad y magnitud absoluta, que comparándola con la magnitud aparente observada, permitiría establecer la distancia a dicha cefeida. Con este método se podía  obtener la distancia a otras galaxias en las que se observasen estrellas cefeidas, pues servían como “candelas tipo” – expresión acuñada por Leavitt-. Con esta información   Hubble, quien se había interesado por los descubrimientos de Slipher, por el corrimiento hacia la zona roja del espectro al dirigir el telescopio del monte Wilson hacia la nebulosa de Andrómeda y observar el corrimiento hacia el azul, dedujo que esta no era una nube de gas y polvo sino una galaxia y por derecho propio, galaxia que se estaba acercando a la nuestra a una velocidad de 300 kilómetros por segundo. (Según los cálculos las dos galaxias colisionarán dentro de 3000 millones de años, originado una galaxia elíptica que desde ya bautizaron Lactómeda). Con esas  vagas teorías  de aquella época se revivían los viejos postulados de Universos-Islas de Kant y Herschel, con lo cual el universo no lo constituía solo la Vía Láctea, sino que había otras galaxias (descubrimiento éste que le habría dado la gloria por sí solo a Hubble), pero él fue más allá y calculó que si las galaxias se alejaban unas de otras, y mientras más lejanas, mas rápido parecen estar retrocediendo, lo que reconoce como la Constante de Hubble, desde 1929.
 

Dos años antes, en 1927, un sacerdote y astrónomo belga, George Lemaître, ya había publicado un artículo en francés, donde calculaba una tasa de expansión similar a la de Hubble, en la revista científica belga, Anales de la Sociedad Científica de Bruselas, razón por la cual quizás pasó desapercibido. Posteriormente en 1931, el artículo de Lemaître fue traducido y publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, pero ¡faltaban algunos cálculos del original en francés! Desde 1984, ha habido una sospecha de plagio y la comunidad científica empezó a especular sobre quién omitió los cálculos:¿el propio Hubble o los editores, para favorecer a aquél? El 9 de Noviembre de 2011, el investigador y astrónomo del Space Telescope Science Institute, Mario Livio, en la revista Nature, #479 (páginas 171-173), después de leer varias actas de reunión de la Real Sociedad Astronómica, cartas y material del archivo de Lemaître, llegó a la conclusión que fue el propio Lemaître quien omitió los pasajes en ciernes al hacer la traducción al inglés en 1931. Según Livio en una de esas cartas de Lemaître a los editores de la revista reza: “No he encontrado conveniente reimprimir la discusión provisional de velocidades radiales, ya que claramente carece de interés, así como la nota geométrica, lo que podría ser substituido por una pequeña bibliografía de documentos antiguos y nuevos sobre el tema”.  Y la pregunta que queda en el aire es ¿porqué Lemaître borró intencionalmente la evidencia que le acreditaba como descubridor de la expansión del Universo? Livio concluye: "La carta de Lemaître también ofrece una interesante visión de la mentalidad de la visión de los científicos de la década de 1920. Lemaître no estaba en absoluto obsesionado con el establecimiento de prioridades para su descubrimiento original. Teniendo en cuenta que los resultados de Hubble ya habían sido publicados en 1929, no le veía sentido a publicar en 1931 los resultados de sus tentativas anteriores”.
 
O quizá debido a su modestia, y a que sabía que su propio artículo no era conocido, por haberlo publicado en francés, o bien a que creyó que sus datos de 1927 estaban ya desfasados en 1931.Lo cierto es que cuando Hubble, en el periodo 1927 1928, al regresar de un congreso internacional, al parecer en Holanda, llegó muy excitado, según algunas declaraciones del ayudante de Hubble, Milton Humason, -actualmente protegidas por derechos y no pueden ser públicas-, ya que según Humason, Hubble le encargó que comprobara la posibilidad de un universo en expansión.

Y es que en esta historia, Einstein no conocía a Slipher, Slipher no sabía Relatividad y Hubble tampoco, Hubble era más un observador que un pensador, Lemaître ató los hilos sueltos en su “teoría de los fuegos artificiales”, según la cual si el Universo se estaba expandiendo tuvo que haber comenzado en un “átomo primigenio” que estalló y se ha estado expandiendo desde entonces. Esta idea es la base moderna de la Teoría de la Gran Explosión (Big Bang), llamada así despectivamente por Fred Hoyle, quien era un partidario de un Universo estacionario, pero le hizo un gran favor al llamarla de esta manera. Teoría que tendría que esperar algunos años para que otro par de científicos (Wilson y Penzias), descubrieran por casualidad en 1964 el “fósil de su origen”: La radiación de Fondo Cósmico de Microondas, la cual podemos en un uno por ciento cuando sintonizamos un televisor en una estación que no esté transmitiendo.
 
Hubble en su juventud fue un atleta consumado, abandonó una carrera de brillante abogado, contrariando a su padre. Motivado por los libros de Julio Verne se dedicó a la Astronomía. Falleció de un accidente cerebro-vascular en 1953 y su esposa no quiso celebrar un funeral, ni revelar el sitio donde estaban los restos de uno de los astrónomos más brillantes del siglo XX, por lo que  hoy para rendirle tributo en vez de mirar al suelo, debemos mirar al cielo, hacia el Telescopio Espacial que lleva su nombre y que ha descubierto gran parte de lo que conocemos actualmente sobre el Universo, pero que...ESTUVO A PUNTO DE NO LLAMARSE…TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE.
 
ADENDA. Quizá en un Universo paralelo, de los que hablan hoy los Cosmólogos y Físicos Teóricos, su nombre sea TELESCOPIO ESPACIAL SLIPHER - LEMAÎTRE


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